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Bosawás: Ecología y Economía

En estos días ha habido mucho alboroto, medio justificado, en los medios por el inminente peligro de que el país pierda a muy corto plazo lo poco que se le quedó de bosque tropical, la Reserva de Biosfera Bosawás. Digo medio justificado, pues la destrucción de la zona de amortiguamiento, su deforestación para facilitar la ganadería extensa y extensiva del 2000 por adelante no era secreto para nadie. Tampoco la situación más que precaria -en alimentación, educación y salud- de los Mayangnas ha sido un secreto de estado, si no se ha venido tematizando periódicamente.

No justificado, más bien bastante hipócrita, si se ha tomado nota de las noticias económicas de los medios impresos y televisivos -los mismos que hoy aparentemente promueven un frente de defensa de Bosawás- cuando alabaron el incremento sustantivo en las exportaciones ganaderas y lácteas del país. ¿Cómo sino por medio de la expansión territorial pudo darse tal incremento, si no hubo ni el más mínimo incremento en los indicadores de reproducción y producción ganadera en el mismo periodo? Visto así, la destrucción de la zona de amortiguamiento y la inminente destrucción de la reserva misma, es solo el precio a pagar por la expansión de la ganadería extensiva.

En este contexto no sé si me debe dar risa o rabia, leyendo que personas e instituciones “bien intencionadas” ahora apuestan a campañas de concientización y educación ambiental por medio de mini-proyectos en particular para jóvenes Mayangnas, mientras al mismo tiempo la UCA está graduando a los últimos Ingenieros en Medio Ambiente y Sistemas de Agroproducción, carreras ya cerradas por falta de demanda estudiantil. O sea se pretende elevar la conciencia de los que durante siglos convivieron con el bosque sin destruirlo mientras al mismo tiempo como país se renuncia a desarrollar y promover las ciencias y las tecnologías indispensables, si se quisiera, profesionalizando al agro, de verdad frenar la destrucción por la agricultura extensiva. ¡Más hipócrita no hay!

El problema Bosawás muestra como bajo lupa un problema de fondo del país: no hay concertación ni cohesión, ni entre actores y grupos interesados, ni entre objetivos y acciones para el desarrollo. A la vez no obstante se presenta una oportunidad para iniciar a hacerlo en forma diferente.

En ese sentido un comité/consejo “Salvemos a Bosawás” de la Sociedad Civil debería contar no solamente con la presencia de ecologistas, representantes de los afectados Mayangnas y ONG sino con la participación activa de CONAGAN -la Comisión Nacional de Ganadería-, de UNAG y UPANIC más la participación de los brazos promotores de la banca nacional que empujan la Ganadería -Fundación del desarrollo empresarial del Grupo Pellas y LAFISE-AGRO-, más las empresas procesadoras y exportadoras de ganado y lácteos, pues sin atacar el problema en sus raíces no habrá solución nunca. De ejemplo si la banca y las empresas solo implementarían corequisitos ecológicos mínimos para créditos ganaderos respectivamente la compra de productos ganaderos, rápidamente la desforestación para expandir la ganadería extensiva dejaría ser una opción económicamente interesante.

Si se suman las universidades aún vinculadas con el desarrollo rural y por ende las instancias públicas mejor aún, pero a la inversa solo con activismo entre ecologistas, afectados y ONG más parte de los sectores público y académico no se va a llegar a ningún lugar. Otros países ya están practicando este tipo de criterios complementarios, de las futuras exigencias de países importadores como los EE.UU. y la Unión Europea en el contexto de las políticas para enfrentar el cambio climático ni hablar.

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Los gemelos “Economía de baja intensidad” y “Estado de prebendas”

Las economías de baja intensidad se caracterizan por modalidades de producción, que no aprovechan plenamente los recursos disponibles, tanto humanos como naturales. El acento está en “no aprovechar”, pues puede haber la explotación despiadada del hombre hasta la esclavitud y la devastación total del medio ambiente. Sin embargo se evita la costosa y arriesgada inversión en ciencia y tecnología, en formación laboral y herramientas de trabajo, para mejorar la eficiencia y eficacia en los procesos de producción, de cierta forma en respuesta a mercados, donde los compradores definen tanto volumen como precios de los bienes y servicios, tal que mejoras por el lado del productor no resulten en suma ni en ventas ampliadas ni en mejores precios. En este tipo de economía, el crecimiento de un actor necesariamente va a cuenta de la reducción del otro, hay solamente otra repartición del pastel sin hacer el pastel mas grande.

Ejemplo típico para el caso de Nicaragua es la agricultura y agro-exportación tradicional. Cuando los agricultores de Nicaragua -desde pequeños hasta los más grandes- producen más azúcar, arroz, café, carne, frijol, leche o maíz, como efecto primario se les bajan los precios y al extremo no encuentran quién les compre sea el precio que fuera. Hay entonces pocos incentivos para mejorar la productividad y la conservación del medio ambiente significa solo costos adicionales nada más. La industria de maquila de bajo nivel opera en forma similar: el volumen mundial de prendas de vestir y sus precios base son relativamente fijos, solo la producción migra de país en país.

Similar en los sectores del comercio interno y de servicios personales: en una economía con baja capacidad de consumo, en la cual la gran mayoría tiene a penas para mal cubrir sus necesidades elementales, no hay espacio hasta donde puedan crecer estos sectores, a tal que mejoras en eficiencia y efectividad no van a aumentar las ventas salvo a cuenta de desplazar a otros del mercado. Desde del Mercado Oriental, pasando por las interminables colas de taxi y la competencia a muerte por las rutas de buses, para llegar al gigantesco universo de las micro-empresas non-productivas, sobran los ejemplos internos.

Mientras mejoras tienen poca hasta ninguna importancia para el resultado empresarial, si la obtiene el estado, cuando es él quien asigne los recursos materiales iniciales o por medio de concesiones regula la participación en el mercado, es decir cuando el estado define cuál tuco le corresponde a quién. Eso era la función del estado feudal al asignar territorios e indios, y sigue siendo su función al favorecer uno u otro lado legitimado respectivamente legalizando la tenencia de tierras. Se extiende a concesiones en otras áreas, como las telecomunicaciones o la generación de energía, como subrayan ejemplos recientes. El estado incide en la misma forma al promover desde el gobierno el monopolio de una empresa venezolana y su subsidiaria local en la importación de hidrocarburos más su expansión “de oficio” a otras áreas de la economía nacional. Al fin el estado es el consumidor más grande, tal que sus decisiones de compra o contratación decidan quien prospere y quien no, desde del contrato como celador de una oficina hasta la venta millonaria de equipos.

Tal como lo describió Marx, no sorprende púes que haya una correspondencia entre una economía de baja intensidad por un lado y un estado de prebendas por el otro. Sin santificar el dudoso comportamiento de los actores políticos, éste mismo corresponde a la lógica económica: si es el estado, desde de lo cual se decida éxito o fracaso económico, no la eficiencia ni la efectividad, entonces todo el esfuerzo debe concentrarse en posicionarse dentro de las estructuras públicas respectivamente en tener la capacidad a ejercer presión sobre ellas. Síntoma es la incapacidad de la cúpula empresarial, en su mayoría comerciantes y productores tradicionales, de impulsar un programa propio de modernización de la economía nicaragüense: no hace falta para ellos. También los caudillos repitientes, sin exculparlos, son solo síntoma del mismo circulo vicioso, donde la economía de baja intensidad estabiliza al estado de prebendas y el estado de prebendas favorece éste tipo de economía para mantenerse.

No hay programa gubernamental o de la cooperación, que pueda contra ésa lógica. Entonces el fracaso de la cooperación externa en Nicaragua estaba pre-programado desde el momento en que se apostó en lo económico a la agricultura tradicional, a la producción artesanal de bienes de consumo masivo y a la maquila de bajo nivel, mientras al mismo tiempo se pretendía una reforma del estado como si Nicaragua fuera un país del capitalismo desarrollado, es decir intensivo en el aprovechamiento de los recursos materiales. No es solamente culpa de los cooperantes, si no igualmente de sus contrapartes en Sociedad Civil y Sector público, quienes todos promovieron este camino supuestamente más fácil bajo la consigna “Reducción de Pobreza” en lugar de “Producción de Prosperidad”. El éxito de la agricultura non-tradicional de Costa Rica, con mano de obra Nicaragüense, desarrollada en el mismo periodo muestra que hubiera habido alternativas. Cabe para otra entrega mostrar que el Plan Nacional de Desarrollo Humano del Gobierno actual lejos de cambiar el esquema lo pone en piedra, tanto reflejo de la falta de visión como condición para mantenerse en el poder.

véase también:
¿por qué tanta ayuda al fin no ayudó? (2000)
¿Seremos un país miserable? (2000)
¡Atrapados! (2000)
El ESAF: ¿éxito o fracaso? ¿y qué viene después? (2001)
¿Nicaragua es un país de incompetentes?  (2002)
Lo primero del Plan Nacional de Desarrollo (2003)
La controversia equivocada o ¿es Nicaragua viable? (2003)
L’Etat ce moi o el fracaso del PND (2006)
Sin vigor ni gloria (2006)
Cambiar la Cultura de Rapiña por un Desarrollo Sostenible (2009)
El debate que no hay – la Nicaragua económicamente viable (2009)
¿Exportar bienes y servicios u hombres y mujeres? (2009)

 

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9 de Noviembre o el largo camino a una Alemania unida y democrática

Este 9 de Noviembre Alemania celebra el veinteavo aniversario de la caída del Muro, en cuya consecuencia los estados reconstituidos de lo que fue la República Democrática Alemana se adjuntaron el 3 de octubre 1990 a la República Federal de Alemania, como constituida por su ley fundamental, la Grundgesetz. Ésta unidad, la primera en la historia alemana sin recurrir a las armas, marca el punto final de una larga historia de intentos de alcanzar Unidad, Justicia y Libertad para Alemania. No solo por casualidad histórica tanto los intentos como los fracasos más deplorables se vinculan con acontecimientos de un 9 de Noviembre, lo que hace de esa fecha en cierta forma un símbolo de la historia misma.

Un 9 de Noviembre del 1848 un pelotón del ejercito austriaco fusila a Roberto Blum cerca de Viena, uno de los líderes liberales de la Convención Nacional de Frankfurt. Bajo la tricolor Negro-Rojo-Dorado los diputados de esa convención, elegidos después de la Revolución del Marzo del mismo año, habían elaborado la primera constitución democrática de una Alemania unida, la que en la concepción inicial iba a incluir aún las partes de cultura alemana del Imperio Austro-Húngaro. No hubo la dinámica política necesaria para hacer valer ésta constitución. La rechazaron tanto el Rey de Prusia como el Emperador de Austria seguido por los reyes, archiduques, duques y cuanto más soberanos autocráticos habían en los 39 estados alemanes.

El fusilamiento de Blum marca el inicio de un proceso de unidad desde arriba “a sangre y hierro” como lo describe Bismarck. Después de la guerra fratricida entre Prusia y Austria de 1866, Austria se sale del contexto de una Alemania unificada. En 1871 la proclamación del II. Imperio Alemán en la Sala de Espejos de Versalles a finales de la guerra contra Francia, le señala a la vez al mundo, que ésta Alemania unificada estaría dispuesta a alcanzar su “lugar en el sol” si sea preciso por las armas.

Un 9 de Noviembre del 1918 Philip Scheidemann declara desde de una ventana del Reichstag el colapso de esa Alemania de Bismarck, pronunciando vivas a la nueva República bajo la tricolor de la democracia como punto culminante de un levantamiento de soldados y obreros en todo el territorio alemán, exhaustos y hartos de 4 años de guerra con ya 17 Millones de muertos, cuyos artífices político-militares ante la derrota militar inminente querían escaparse de su responsabilidad pública. Sin embargo ese mismo día Karl Liebknecht, siguiendo al ejemplo de Lenin, proclama desde el Palacio Imperial la República Socialista. Los revolucionarios mucho menos todos los demócratas no supieron como enfrentar unidos la construcción de la nueva república. Tampoco se logra erradicar las ideologías anti-democráticas, en particular en la administración pública y en la justicia, en el ejercito y en la educación escolar y universitaria.

Hubo todo un quinquenio de conatos de revuelta, desde de la izquierda como de la derecha. Destaca un 9 de Noviembre del 1923, cuando el viejo Jefe adjunto del Estado Mayor Erich Luddendorff y un cabo Adolf Hitler intentan a revertir la “Afrenta del 9 de Noviembre”, levantándose en armas en Múnich. Al suprimirse el levantamiento, los demócratas no captaron el peligro persistente, con los socialdemócratas y los comunistas enemistados de fondo y los otros demócratas fraccionados en un abanico de micro-partidos, en conjunto todos así incapaz a defender a la república. Como respuesta un 30 de enero 1933 el antes Jefe del Estado Mayor ahora Presidente Paul von Hindenburg instala a Adolf Hitler como Canciller de Alemania, quien en menos que 60 días acaba con toda la institucionalidad democrática de Alemania. El Tercer Reich sustituye la tricolor por la bandera con la suástica.

Un 9 de Noviembre del 1938 se manifiesta la barbaridad, a la cual había vuelto Alemania. Ese día muere el secretario adjunto de la Embajada Alemana en París Rath, herido en un atentado por el emigrante judío Grynszpan, motivado aquél por los relatos de los horrores sufridos por sus familiares en Alemania. En supuesta respuesta se organiza desde el gobierno a “las masas” para la quema de 1572 sinagogas, la vandalización del centenares de cementerios, la destrucción de más que 7 mil negocios particulares, y la encarcelación de más que 30 mil judíos en campos de concentración. Un año más tarde, el 1 de Septiembre 1939 inicia la fase bélica de la Segunda Guerra Mundial. Mientras las masas alemanes aún jubilan por las victorias rápidas, estalla el 8 de Noviembre 1939 una bomba en el  Bürgerbräukeller de Múnich. La había puesto ahí el carpintero solitario Georg Elsner para matar a Hitler durante su discurso tradicional en las vísperas del 9 de Noviembre. Hitler sale a las 9:05pm, la bomba explota a las 9:21pm.

No pudo cumplirse su deseo de “evitar tanta matanza” y habían que morir 50 millones antes que los aliados lograron a vencer al nazismo alemán. Del segundo colapso, ésta vez una verdadera catástrofe para los alemanes mismos, salió 1945 una Alemania en ruinas y aún mas reducida, con millones de alemanes expulsados de territorios, que habían habitados y cultivados durante siglos. Además una Alemania primero ocupada y después en 1949 dividida en dos partes, integrada cada una en los bloques de la guerra fría, y separadas entre si no solo por el Muro de Berlín sino por una frontera de 1378 kilómetros de larga, con alambres de púa, alarmas automáticas y campos minados. La tricolor vuelve a ser la bandera nacional, aunque con un escudo particular por la RDA.

El 9 de Noviembre del 1989 marca el inicio de la superación de esta división, posible solamente en una Europa que ha superado dos siglos de guerras fratricidas entre pueblos con una herencia común, fruto del aporte de todos. Señala además el triunfo de la idea de una república basada en Constitución, Leyes e Instituciones, tal como lo habían iniciado los revolucionarios del 1848, como requerimiento democrático mínimo para el desarrollo con justicia social en libertad. Sin embargo esa Alemania sirve también de testigo que caro se paga por generaciones, si no se sabe defender a la república cuando aún hay tiempo.

véase también Wir sind das Volk

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¿Exportar bienes y servicios u hombres y mujeres?

En 1978, hace un poco más que 30 años, la fuente principal de divisas para todos los países de Centroamérica eran sus exportaciones agrícolas tradicionales. Medidos en dólares fijados en su valor al año 2000, los ingresos en divisas variaban entre 1.8 mil millones de Guatemala como más alto y un poco más que mil millones de Nicaragua como el más bajo.

Para el año 2006 tanto cifras como composición habían variado dramáticamente: Guatemala obtuvo 7.3 mil millones, Costa Rica 6.4, seguidos por El Salvador con 5.6 y Honduras con 5.1, quedándose rezagado Nicaragua con un ingreso 1.7 mil millones de dólares.

En relaciones más puntales, en 1978 Costa Rica obtuve 1.4 veces el ingreso de Nicaragua y El Salvador 1.2 veces, mientras en 2006 Costa Rica obtuvo 3.7 veces el ingreso de Nicaragua y El Salvador 3.3 veces.

Al 2006 todos los países recibieron sustancialmente menos que en 1978 por sus agro-exportaciones, a pesar de que todos -salvo El Salvador y Nicaragua- expandieron el área dedicado a la producción y el volumen exportado, a tal grado que los ingresos por agro-exportación de El Salvador se redujeran al 28% y al 42% para Nicaragua.

Detrás de las cifras se esconden estructuras económicas completamente diferentes. El aumento de los ingresos de Costa Rica se debe al incremento de las agro-exportaciones no-tradicionales, a la exportación de bienes y servicios vinculados con las Tecnologías de Información y Comunicación -sin ni quiera incluir la maquila de alto nivel más que 850 millones de dólares- y al turismo desde de EE.UU., Canadá y Europa.

El elemento dominante para el incremento de los ingresos de El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua son las remesas familiares, a tal grado que hoy más que la mitad de los ingresos en divisas de El Salvador provengan de remesas y aún Nicaragua estuviera sin remesas casi al mismo nivel de ingresos en divisas como en 1978. Consecuente, El Salvador sustituyó la moneda nacional por el dólar, siendo la banca y el comercio los segmentos más dinámicos de la economía.

Nicaragua entró algo tardío, del 1998 en adelante, al negocio de las remesas. Además Nicaragua contaba durante muchos años con ingresos adicionales en forma de las aportaciones netas de cooperación externa, superando a creces todos los países vecinos. Aún así hay una distorsión similar al El Salvador en que la banca, el comercio y los servicios al interno constituyen los elementos más grandes y más dinámicos de la economía nacional.

Las economías de CA-4 no supieron a convertir el crecimiento cuantitativo y cualitativo -en nivel de educación- de sus respectivas poblaciones en crecimiento productivo, mientras Costa Rica apostó precisamente a esta conversión, a tal grado que en promedio el aprovechamiento de la mano de obra en El Salvador nunca llegara más que el 58% mientras por el otro lado Costa Rica para mantener su modelo hasta tuviera que importar mano de obra nicaragüense.

Sarcástico, Costa Rica optó por exportar más bienes y servicios de mejor valor, los países de CA-4 optaron por exportar masivamente hombres y mujeres, donde aún en los países de mayor exportación hay una buena cantidad de no-exportables respectivamente una alta taza de devoluciones por inservibles, las que se convierten casi automáticamente en las conocidas maras.

La economía nicaragüense además se cayó a 62 puntos en 1990 partiendo de unos 100 puntos como indicador en el 1977, manteniéndose en recuperación hasta el 2005. En ese año se alcanzó de nuevo 105 puntos, pero con una población más que el doble del 1977 -2.7 millones contra 5.9-, o sea un per-cápita a la mitad del 1977.

Aunque ciertamente la caída tiene que ver con embargo y guerra en los años 80, ya los economistas vinculados con la revolución habían llegado antes a la conclusión, que el modelo de las agro-exportaciones tradicionales era insostenible. Por ésta razón se promueve en los primeros años proyectos como la Cruzada de Alfabetización y la fundación de la Universidad Nacional de Ingeniería, la construcción del complejo textil en base del algodón nacional en la Carretera Norte o el centro de mejoramiento genético del hato nacional en Chiltepe, el túnel de trasvase de la represa Santa Bárbara y la planta geotérmica de Momotombo, para mencionar algunos.

Todos, igual como los estudios de factibilidad de hidroeléctricas ya de los años 70, se fueron -me consta- a la gaveta ya en 1985/86, para no salir sino distorsionado de la misma hasta el día de hoy, pues aún falta el consenso elemental como nación si queremos una economía, que exporta hombres y mujeres, o una, que exporta bienes y servicios más allá de la agro-exportación tradicional, de la maquila y del turismo regional, comprobado como insuficiente.


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Begegnungen – Encuentros

Un nuevo sitio de interés mío:

Deutsch-Nicaraguanische Begegnungen – Encuentros Alemán-Nicaragüenses

con el fin de presentar las amplias relaciones entre Alemania y Nicaragua, Alemanes y Nicaragüenses, en los 50 años desde la fundación de la Embajada Alemana en Managua, teniendo de fondo la historia de los más de 150 años de contacto y sus lineas e incidencias características.

Por el momento solo en Facebook ... a la larga como un sitio propio para la comunidad alemana-nicaragüense y los interesados en su pasado, presente y futuro . en Alemania y Nicaragua


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Nicaragua no necesita a más y mejor educados

Cuando se analiza los datos del censo 2005 sobre niveles de educación y empleo, resaltan tendencias opuestas: a pesar de todas las limitaciones y deficiencias del sistema de educación, en los resultados todo el sistema se ha movido hacia arriba, es decir en porcentajes por grupos de edad hay hoy mucho menos personas sin educación alguna y por el otro lado mucho más con formación universitaria que nunca.

En cifras absolutas, las cantidades con educación primaria, educación secundaria y educación universitaria se han aumentado sustancialmente, el 160% en los niveles con educación primaria y universitaria, el 210% con educación secundaria - comparando entre el grupo de edad de 20 a 34 con el grupo de edad de 35 a 49; siempre en los grupos del 2005.

En los modelos tradicionales de economía de la educación, esto debería significar más oportunidades de trabajo y menos desempleo, sin embargo los datos del censo muestran, que esto no es así: a pesar de mejores niveles de educación, las relaciones entre “empleo” y “reserva” son casi constantes por grupos de edad, con la salvedad que el grupo más joven analizado -entre 20 y 24 años- tiene apenas un 53% de probabilidad de encontrarse empleado.

Según censo del 2005 la mejor composición por niveles de educación, no ha mejorado las oportunidades de empleo,  más bien como muestra un análisis más detallado, igual el desempleo se ha movido de escala: hoy tiene casi igual oportunidad de encontrar empleo una persona con educación primaria como antes alguien sin educación alguna, una persona con educación secundaria como antes alguien con solo primaria y al fin alguien como formación universitaria como antes alguien con formación secundaria.

Para las edades entre 15 y 34 años, en los niveles más bajos hay poca diferencia entre ninguna y educación primaria, consecuentemente al no existir beneficio económico directo una cantidad creciente de padres opta por no mandar sus hijos a la escuela. En los niveles superiores, la cajera en un banco tenía antes una formación como técnico medio cuando mucho, hoy tiene que ser Licenciada en Banca o Finanzas. Similar a los técnicos medios en administración, contabilidad o secretaría se los están desplazando los licenciados disponibles en abundancia, casi el 48% en reserva de las carreras afines. El mismo desplazamiento desde arriba” observamos en las Tecnologías de Información y Comunicación, desplazando los ingenieros y licenciados en computación o sistemas a los técnicos medios.

No obstante estos “técnicos” representan al grueso de las carreras que sigue ofreciendo el INATEC, donde además una parte sustancial del nuevo ingreso del INATEC ya antes se  bachilleraron. El INATEC actúa así ya como válvula de escape para desesperados bachilleres en lugar de ser una alternativa al bachillerato.

Al fin, las fabricas de Zona Franca desde años exigen el ciclo básico completo -primaria más 3 años de secundaria-, con una tendencia fuerte al bachillerato como pre-requisito para trabajar en un línea de coser.

Al menos en Nicaragua mejor educación ya no facilita mejores oportunidades o mejores ingresos sino solamente mantenerse en el mercado laboral a iguales condiciones. Nada sorprendente, si se toma en cuenta los datos del Banco Central según los cuales el salario promedio real del sector privado está hoy al 77% del 1996, a pesar de los mejores niveles de educación. Visto del otro lado, la economía de baja intensidad a la nicaragüense no necesita a más y mejor educados, por tanto COSEP y Cámaras ven con cierta indiferencia todo el conato de debate sobre la educación y la inversión en la educación. Estrictamente en términos económicos, una economía que gasta más en educación -tanto en tiempo como en recursos- sin producir más en cantidad y más aún valor de los productos, es al fin y al cabo una economía menos eficiente.

A diferencia tal vez a los años antes del 1979, no hay mucha presión por los actores políticos tampoco, puesto que todos los operadores de peso -desde alcaldes, pasando por diputados de cualquier color para llegar a los niveles gerenciales en los sectores públicos y privados- mandan a sus hijos a colegios privados, así que una vez bachillerados tengan la libre elección a qué universidad -pública o privada- a atender. Cultivan además la esperanza que -los hijos titulados como profesionales como ha lugar- los podrán colocar en un buen puesto gracias al sistema efectivo de conectes y prebendas.

Para que nadie me entienda mal: estoy en favor de aumentar la inversión en educación al 7% del Producto Interno, de mejorar calidad y pertenencia de cada nivel mas facilitar niveles superiores para cada quién. La vecina Costa Rica muestra claramente los beneficios, pero en un contexto más apropiado y oportuno hasta para los inmigrantes nicaragüenses. En Nicaragua con su economía de baja intensidad, mientras ella persista, estos deseos se quedarán  como piadosas aspiraciones de “hombres de bien”, nada más.

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El debate que no hay – la Nicaragua económicamente viable

Entre toda la politiquería de día a día -quién ocupará cuál silla- y toda la retórica vacía - Capitalismo emprendedor o Socialismo del siglo XXI- no hay un debate necesario más de fondo: ¿cuál sería un modelo qué y cómo producir, para alcanzar una Nicaragua económicamente viable?

Nicaragua no es un gigante como la India, China o hasta Brasil para producir dentro de sus confines todos los bienes necesarios o al menos una mayor parte, ni tenemos materias primas apetecidas como los países del Golfo, Bolivia, Ecuador o Venezuela para pagar las importaciones. Nuestro aporte a los agro-mercados del mundo es muy chiquito y carece de ventajas posibles de escala como Argentina o Brasil, de la muy baja productividad -de fondo sin cambios ya por 100 años- ni hablar.

Nicaragua ni quiera es viable dentro de Centroamérica, pues el déficit comercial, de tendencia creciente, con Centroamérica del 2008 de 240 Millones de dólares no dista mucho del déficit comercial en la relación con los EE.UU. de 307 Millones, menos aún si se toma en cuenta el aporte neto adicional de las Zonas Francas de unos 200 millones. Cabe señalar ahí mismo que las agro-exportaciones no-tradicionales de Costa Rica ya en 2006 eran el triple del total de las agro-exportaciones de Nicaragua, cuando aquellas son resultado de la mano de obra nicaragüense emigrada mientras en teoría Nicaragua misma presta mejores condiciones para la agri- y silvicultura.

Ahí se esfuma la excusa acostumbrada que por culpa de los pobres sin educación Nicaragua no produzca. Tampoco cabe la inversa -falta de mano de obra calificada- cuando la misma -técnicos y profesionales- se ha multiplicado por más que 10 en desde 1990 por acá, resultando que -según censo 2005- el desempleo precisamente de éstos andan del 25% por arriba, destacándose los niveles para técnicos básicos y medios encima del 33% o -para variar- de profesiones vinculadas con el agro en el 30% y más igual como las vinculadas con las Tecnologías de Información y Comunicación, llegando al 40% y más para profesiones vinculadas con el turismo; precisamente niveles respectivamente áreas de supuesta alta necesidad.

En suma la economía actual de Nicaragua se presenta como una economía de baja intensidad en el uso de los recursos materiales disponibles -tanto naturales como humanos-, típica para países pre-industrializados, tomando la agricultura intensiva como una industria más. Lo poco que hay de industrialización en forma de las Zonas Francas no sobrevivirá por mucho tiempo tampoco, puesto que en costos -energía, mano de obra- por producto y en escala no podrán competir con países ahí emergentes como Bangladesh, Camboya, Tailandia o Vietnam, de las fabricas de productos ya mucho más sofisticados en las Filipinas, la India, Indonesia y China ni hablar. Cabe la observación que los dueños de las ZF allá son nacionales de los respectivos países, aunque se trabaja por pedido y especificación de externos; en Nicaragua ni quiera esto. Si hubo una oportunidad de industrializarse por medio de industrias ligeras o agro-industrias para productos simples del consumo masivo, entonces ésta ventana se cerró hace unos 15, 20 años atrás.

Por el otro lado la lógica del capital financiero en Nicaragua -con muy pocas excepciones- es ya la lógica anglosajón como establecida por Reagan y Thatcher, Clinton y Blair de buscar la máxima taza de rendimiento al menor plazo. Consecuentemente desde Bancos hasta Microfinancieras se presta antes de todo para el consumo, el comercio quizás aún para hipotecas de particulares. Esta farsa de una economía posindustrial requiere -y lo necesitaban también los EE.UU. y Gran Bretaña- de un flujo constante de capital externo. Su inviabilidad allá causó la actual crisis económica mundial. En Nicaragua hay una mezcla extraña de ambos modelos, del pre- y del pos-industrial. Apostar como hasta el momento en su sostenibilidad perenne en base de cooperación externa y remesas de expatriados, será muy arriesgado ya a muy corto plazo. La caída de los ingresos fiscales, los No-Pago y las Tarjetas de Crédito en mora quizás son solo primeros señales de un colapso aún mayor bien posible.

Mandando al traste modelos clásicos desde modernización hasta dependencia e imperialismo, Nicaragua parece como aplastada entre el Capitalismo industrial emergente de los países asiáticos y el Capitalismo financiero de los países capitalistas tradicionales sin contar siquiera con los recursos de los otros países del ALBA. Independientemente por cual modelo de organización social interna se quiere optar, hay que ofrecer primero un modelo de viabilidad económica externa para decidir hasta después cual organización social interna sea más eficiente y efectiva para alcanzarla. Urgen respuestas, no más consignas.

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Ideas para el Desarrollo de Aplicaciones Innovadoras para Google-Android

Después de conversaciones con la coordinación Google para el desarrollo de aplicaciones en base de la oferta tecnológica Google (Developer Relations Lead, Latin America Google Inc.), puedo convocar a un Concurso de Ideas para el Desarrollo de Aplicaciones Innovadoras para Google-Android.

El concurso se dirige en primer instancia a estudiantes de computación, quienes quieren presentar una Aplicación Innovadora como su tesis de graduación, pero está abierto también para otros interesados.

Se entiende como Aplicación Innovadora una aplicación que

  1. corre en Google-Android (Condición indispensable)

  2. explota varias de las características particulares de éste tipo de equipo -i.e. touch-screen, multi-media, GPS, orientación- (Factor SmartPhone)

  3. con preferencia la combina con otros elementos de la oferta tecnológica Google, desde Earth & Maps, pasando por Blog, Calendar, Doc, Gmail hasta llegar a Google-Apps (Factor Sinergia)

  4. responde a necesidades específicas de países como Nicaragua: pequeñas y medianas empresas -incluyendo agro- y/o bienes públicos -ambiente, educación, salud- (Factor Desarrollo)

  5. no es la simple reimplementación de aplicaciones o servicios, que ya se conoce de otros plataformas para SmartPhones (Factor Innovación)

Las ideas remitidas se evaluará dando 0 a 9 puntos a cada uno de los factores antes mencionados. Para clasificar, se requiere un mínimo de 20 puntos en total. Los clasificados formarán un Foro, donde recibirán apoyo técnico-tecnológico directo desde los team de desarrollo de Google. A los 4 ganadores del Concurso, siempre y cuando tengan un mínimo de 35 puntos, se facilitará un equipo Android-Developer sin costos. Habrá con alta probabilidad otras acciones de apoyo como seminarios y talleres.

Se publicará los resultados del concurso con el nombre de cada propuesta y los puntajes obtenidos.

Se respetará los Derechos de Propiedad Intelectual de todos los concursantes.

No habrá recurso legal alguno contra los resultados del concurso ni sus procedimientos.

El documento debe incluir al final la siguiente clausula (condición indispensable)

Al remitir ésta propuesta reconozco los términos de la convocatoria, en particular que ni Google Inc. ni Cornelius Hopmann adquieren ni en forma tácita ni en forma explicita obligación legal alguna conmigo como concursante más allá de respetar mis Derechos de Propiedad Intelectual sobre la idea remitida.”

Se invita a remitir propuestas a la dirección cornelio.hopmann arroba gmail.com como documento adjunto de no más que 1 página en formato PDF, presentando la idea en resumen y porqué -en términos de los factores mencionados- constituya una Aplicación Innovadora.

Fecha Tope: 14 de Septiembre 2009

Texto   Trasfondo  de la convocatoria y  Android: El cambio del enfoque

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Cambiar la Cultura de Rapiña por un Desarrollo Sostenible

Esto es el trasfondo de la Propuesta a la Nación para cambiar el Rumbo del País, presentada por la Coordinadora Civil, señalando que el rumbo actual lo llevará al abismo sin retorno dentro de menos que dos generaciones. Se trata de un análisis de las condiciones concretas y sus futuras tendencias específicas para Nicaragua: la desertificación como consecuencia de una deforestación acelerada empujada por un modelo de agricultura insostenible combinado con los efectos de la recomposición de la estructura por edades de la población como consecuencia de la transición demográfica acelerada. Si el país sigue por el mismo rumbo de ya quinientos años solo por una década más, para el año 2050 Nicaragua será un país desértico con pobladores incapaces a ni quiera alimentarse a si mismo, menos a centenares de miles de ancianos.

Admito, cuesta a aceptar semejante perspectiva como posible mas altamente probable, si no hay cambios drásticos. Sin embargo hay un antecedente histórico: el colapso de la población indígena Nicaragüense entre 1522 y 1548, donde en menos que 3 décadas la población se redujo al 10% de su nivel original para recuperarse sino hasta finales del siglo XIX, un trauma aún presente en el subconsciente colectivo. Hace algunos años estudios detallados en base de los registros conservados en el Archivo de las Indias revelaron que el colapso con muy alta probabilidad se debía al colapso de la agricultura indígena, sustituida por los conquistadores en el Sistema de Encomienda por una agricultura como ellos la conocían de sus regiones de origen Castilla-La Mancha y Extremadura.

La propuesta retoma el hilo de los necesarios cambios de fondo, donde lo perdió el Plan Nacional de Desarrollo del Gobierno Bolaños después de la Introducción en una proyectitis con muchos indicadores de fondo irrelevantes pero muy apetecidos por los actores de cooperación externa.

La propuesta complementa el escenario del agotamiento de recursos naturales por el análisis de la transición demográfica: ha habido una rápida reducción de hijos por pareja mientras al mismo tiempo se aumentaron los chances de sobrevivir la niñez con tal que ahora entremos a una fase de transición con muchos jóvenes adultos, menos niños y aún pocos ancianos para tener después una nueva carga creciente de ancianos. Se puede aprovechar ésta fase para construir una otra Nicaragua, siempre y cuando haya la calificación educativa y laboral requerida.

Para el actuar público se propone un Consenso de Gobernabilidad en base de los derechos concretos contenidos en los pactos internacionales sobre Derechos Humanos, todos firmados y ratificados por Nicaragua y por tanto -de prima a primera- ya reconocidos como válidos por todos los actores internos y externos.

La propuesta traduce este reconocimiento en la imperante necesidad de recuperar y fortalecer la institucionalidad democrática del país, incluyendo la transparencia de las elecciones y la participación ciudadana amplia en el marco de la ley, logros que les costaron a generaciones lucha y sacrificios hasta la vida.

Paso seguido se plantea la necesidad de reorientar el desarrollo agropecuario-silvestre del país hacia una producción más intensiva y menos extensiva, donde debería llamar la atención que Nicaragua con las mejores condiciones en la región no obstante ha tenido el peor desempeño, o sea la riqueza natural ha sido hasta ahora más una maldición que una bendición.

Para esta reorientación no bastan programas asistencialistas aislados, tan elogiados por sus efectos superficiales rápidos, ni una ampliación del modelo agroexportador tradicional, sino se requiere de un nuevo meta-modelo diferente del crecimiento económico basado en una mayor vinculación e interacción de los diversos sectores productivos de la economía nacional, creando círculos virtuosos de retroalimentación en lugar de las islas actuales con sus burbujas transitorias.

Este crecimiento hacia adentro creará nuevas oportunidades de trabajo sostenibles a largo plazo, pero se requiere de un esfuerzo extraordinario de todos los actores -mucho más allá de alfabetización y educación primaria para todos- para proporcionarles a las generaciones entre 0 y 30 años -el 80% de la fuerza laboral futura del 2050- la educación y la preparación laboral indispensable.

La visión estratégica a largo plazo viene acompañada por acciones a corto plazo como primeros pasos, tomando en cuenta en particular la actual crisis económica mundial. Para lograr a financiar los objetivos planteados, se hace propuestas concretas como mejorar efectividad, eficiencia y transparencia en el manejo de la cooperación externa.

Cegados por las ansias de primero apropiarse desde del poder para supuestamente distribuir al menos un poco después -la justificación clásica de toda rapiña-, los partidarios del gobierno actual no supieron más allá de garrotes y piedras con qué responder a la propuesta de la Coordinadora Civil. Desafortunadamente también a medios y otros actores les llamó más la atención el alboroto que el contenido mismo de la propuesta: la ruptura con los esquemas tradicionales; dizque la revolución pacífica.

Ojalá que todos al fin se tomen el tiempo para leer las apenas 51 paginas de la propuesta, para rebatir donde sea necesario, mejorar donde sea conveniente y al fin implementar conjuntamente y en consenso, a no ser que se esté ya alistando las maletas para emigrar para que al menos los hijos tengan otro futuro mejor en otro país o se apueste a la supervivencia a la guatemalteca es decir casonas y oficinas tipo fortaleza en repartos amurallados y salidas solo en convoy con los guardaespaldas.

Cornelio Hopmann
PS: no tengo vínculos con la Coordinadora Civil

Véase tambien:
C.H.: País de solo Penurias

C.H.: ¿Cuál Nicaragua queremos?

CC: Propuesta a la Nación

I.L.: Presidente mentiroso o desinformado

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El sincretismo ideológico como paradigma político latino

Hablamos de sincretismo ideológico cuando una comunidad o sociedad adapta la narrativa y la simbología de un ideario percibido como superior, sin embargo llenándolo de prácticas e interpretándolo en base de las creencias ya preexistentes; literalmente se asimila el ideario sin apropiarse de su contenido. Así los conquistados de América Latina asimilan la religión católica de los conquistadores pero la llenan con practicas precolombinas arropando las deidades viejas como nuevos santos. Las huellas de este proceso están aún visibles, de ejemplo cada año del 1 al 10 de Agosto en Managua.

En el campo político, los élites en el proceso de independizarse asimilan el ideario político de las revoluciones de América del Norte y de Francia como después el marco legal napoleónico, sin embargo lo llenan con continuadas practicas feudalistas y la Divina Providencia como creencia incólume. Si América Latina se hubiera apropiado de los contenidos mismos en aquel momento, hubiera sido una de las regiones más avanzadas del planeta, más avanzada hasta que muchos países europeos. Un marxista diría que no pudo ser, pues las bases materiales aún no daban para esto.

Los revolucionarios latinos de la segunda mitad del siglo XX se encuentran en un dilema objetivo: por un lado hay una contradicción abierta entre el contenido real de una democracia liberal-burguesa como desarrollado en los Estados Unidos o Europa Occidental, y su forma sincretizada en América Latina, a tal grado que ya solamente la apropiación final pero real del ideario democrático del siglo XX implicaría una revolución de fondo de las relaciones económicas, sociales y políticas. Por el otro, son precisamente los gobiernos de los países más avanzados -EE.UU., Europa Occidental-, los que apoyan a las capas dominantes retrógradas en América Latina.

Ante este dilema objetivo muchos en la izquierda latina optaron por la asimilación de otro ideario, él del Leninismo, más aún como la Unión Soviética de los años 50 y 60 era un país relativamente avanzado en agricultura, educación, industrialización, salud, tecnología y ciencias comparado con América Latina. El ensayo “Un Nicaragüense en Moscú” de Carlos Fonseca es un testimonio vivo de ésta fascinación. Sin embargo aparentemente se les escapa que ya el ideario de Lenín era fruto del sincretismo ideológico.

Lenin concibe al Partido Bolchevique en ¿Qué hacer? con la narrativa del Manifiesto Comunista pero con las formas de organización del Sínodo Sagrado de la Iglesia Ortodoxa Rusa, asimila el método analítico científico de Marx pero lo llena en Materialismo y Empiriocriticismo con una predestinación escatológica y al fin invierte los roles entre economía y política: cuando según Marx el desarrollo de la economía establece un marco para la política, para Lenin en Estado y Revolución la política por mero voluntarismo crea sus bases económicas, adoptando los métodos burocráticos supuestos como los mas avanzados de sus tiempos, el burocratismo-militarismo prusiano, como modelo organizativo del nuevo estado.

Lenin justifica en El Imperialismo ... su asimilación muy particular del ideario de Marx, tanto por la supuesta corrupción de la clase obrera ya aristócrata -como dice él- en los países económicamente más avanzados como por la esperanza que se pudiese romper las cadenas en sus eslabones menos desarrollados para extender la revolución después a los países más avanzados, esperanza ya defraudada en 1922 y sepultada en definitivo por el colapso de Socialismo Real del 1989 en adelante.

El sincretismo político latino ni quiera llegó a semejante justificación propia sino reinterpreta hasta a Lenin: Mientras éste hablaba de imperios y colonias reales -entonces los de Alemania, Bélgica, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Holanda, Portugal-, la asimilación latina extiende conceptual- y mentalmente las figuras de Conquista y Resistencia de la colonización hispañola, ya terminada en 1821, a los siglos XX y XXI.

En parte se apuesta al triunfo del Socialismo Real y convierte así un problema interno -las desigualdades, injusticias y falta de oportunidades y de participación- en un problema externo, en parte se supera aún al sincretismo de Lenín -para quien los campesinos y peones eran solo acompañantes del proletariado- al elevar a éstos -a veces también los pueblos indígenas y los afrodescendientes- a supuestos actores revolucionarios principales bajo orientación siempre de la sabia vanguardia, aspirante a ocupar las posiciones y el poder de los oligarcas a desplazar. Cabe señalar que la externalización de los conflictos internos lejos de debilitar fortaleció al poder oligárquico, pues ésta se aprovechó del mismo esquema para justificar la represión brutal y la agresión externa bajo el pretexto de la Seguridad nacional.

Hoy los Ex-KGB Vladímir Putin y Dmitri Medvédev asisten a las misas solemnes celebradas por su Santidad el Patriarca de Moscú, como lo hace la Primera Pareja nicaragüense -y supongo también Lenín Cerna y Tomas Borge- cuando convoca su Eminencia el Cardenal, o sea se apuesta a la religión como orientación ideológica principal. En ambos lados se sabe como organizar elecciones, se irrespeta la legalidad con el derecho al debido proceso, y se menosprecia la institucionalidad democrática en aras de regímenes autocráticos y autoritarios. En lugar de desplazar a la oligarquía se imponen nuevos oligarcas. En Nicaragua se quedó además una u otra frase del ideario leninista viejo ahora completamente fuera del contexto, uno u otro creyente viejo ... y como coral La Internacional.

Quedó también, pero como tarea pendiente, una democracia auténtica y plena al fin en el siglo XXI para América Latina, Nicaragua incluida, sueño aún incumplido de Simón Bolívar, Benito Juárez, José Martí y Augusto César Sandino, una apropiación de fondo y no solamente una asimilación sincrética; mucho menos aún conviene el  impostor Socialismo del Siglo XXI, pues contiene tanto socialismo como la Coca-Cola Coca.

Cornelio Hopmann

(vease tambien: Construir lo que significa ser nicaragüense y Rosa Luxemburgo y el orden constitucional)

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Las sombras del Absolutismo en la Nicaragua del siglo XXI

Cuando se habla en Nicaragua de principios democráticos, se suele limitar el debate al role de la ciudadanía en la determinación de las autoridades públicas y al actuar de las mismas, olvidándose que al inicio del proceso democrático estaba a la par no solamente la limitación de la intervención pública en asuntos privados si no a la vez toda una lucha durante todo el siglo XIX con el fin de que el estado reconociera el derecho de los ciudadanos a crear institucionalidad propia no solo para la representación de sus intereses sino para promover soluciones en responsabilidad propia.

Mientras los estados de Europa Occidental ya antes de la Revolución Francesa respetaron la propiedad privada e individualizada, cualquier actividad económica, desde comercio hasta las industrias o el ejercicio de una profesión, requería de un patente real, de una licencia o de la afiliación forzada a un colegio autorizado, igual la formación de asociaciones o sociedades con institucionalidad propia, es decir personería jurídica, dependía de la autorización o del patente real. Las más severas restricciones las hubo en los imperios de las coronas de España y Portugal, donde después de la Guerra de los Comuneros, de 1522 en adelante, se eliminó cualquier vestigio de autonomía municipal y con ello los remanentes espacios de auto-organización local, mientras la misma en particular en Alemania, Inglaterra, Italia del Norte, y los Países Bajos se convirtió en la incubadora para el arranque del desarrollo económico e industrial de los siglos XVII y XVIII.

Consecuentemente las libertades económicas, incluyendo la libertad de constituirse en asociaciones y sociedades, constituyeron el primer pilar de la Revolución Francesa. El inicio del siglo XIX significa una batalla ciudadana ganada a medias, pues partiendo del Código Civil Napoleónico se reconoce las libertades económicas, en particular de comercio e industria como del libre ejercicio de oficios y profesiones. Se reconoce el derecho a formar asociaciones y sociedades con fines mercantiles, pero se les niega en Europa continental a los ciudadanos el derecho a formar asociaciones y sociedades con otros fines, en particular fines políticos y sociales. El estado restaurativo no permite -salvo en lo mercantil- institucionalidad alterna. No así en Gran Bretaña, donde ya a medianos del siglo XIX los Trade Unions -los sindicatos- ganan un estatus reconocido con tanto peso, que se emita las primeras leyes de regulación laboral. Es precisamente el crecimiento de estas organizaciones, las que limitan institucionalmente y diluyen el poder absoluto del estado en la organización social, que llevan a Marx soñar con la “muerte del estado”.

A inicios del siglo XX todos los estados de Europa Occidental -con la excepción de España y Portugal- más los EE.UU. y Canadá reconocen sea en forma constitucional, sea en forma legal sea en forma de jurisprudencia, el derecho de los ciudadanos a organizarse en asociaciones y sociedades con los fines, que les parezcan, y sin necesitad, salvo cierta formalidad, de pedir permiso a nadie para obtener institucionalidad. Ante estas realidades el concepto neo-absolutista del estado como concebido por Lenín en 1917 era simplemente reaccionario, llevándolo a absurdos como elogiar al esquema de organización del Correo Imperial Alemán así como a la disciplina militar prusiana como modelos para un estado socialista.

La Nicaragua del siglo XXI se rige por un lado por una adaptación del Código Civil Napoleónico, reconociendo el derecho a los ciudadanos a constituirse en sociedades mercantiles con personería propia. Por el otro la Constitución reconoce formalmente el derecho a asociarse con fines políticos (Art. 49 Cn), sin embargo -y desde el inicio intencionalmente por una concepción absolutista del estado- lo limita severamente en su efectividad, al mantener las figuras del permiso y de la intervención por las autoridades públicas en cuanto a la personería jurídica propia, sea por la Asamblea Nacional -donde se ha desarrollado todo un negocio con éstos permisos-, sea por el Ministerio de Gobernación y el Consejo Supremo Electoral, donde se usan los permisos y las intervenciones para el chantaje político.

No sería tiempo para reformar de fondo la Ley General sobre Personas Jurídicas sin fines de lucro, permitiendo que los ciudadanos se organicen en forma institucionalizada con los fines que ellos estimen convenientes, sin tener que pedir permiso a un estado absolutista ni temer su intervención, derechos que otros gozan ya por más que un siglo. Obviamente tal reforma debería extenderse al Código Civil, al Código Laboral y a la Ley Electoral, para así eliminar de una vez por todas las sombras remanentes del Absolutismo en la Nicaragua del siglo XXI.

vea también 

“Me crié como me criaron” o “Nación, Estado y Sociedad”

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Constituciones y Movimientos sociales

Cuando Fernando Bárcenas tiene la razón preguntando ¿Avance democrático a partir del orden constitucional?, la tiene, haciendo hincapié que son los movimientos sociales, los que llenan las constituciones de contenido, moldean su interpretación y hasta empujan las modificaciones y ampliaciones. Solo que no basta copiar y pegar frases de un viejo catecismo marxista-leninista sino para el análisis hay que tomar nota de lo verdaderamente ocurrido durante el siglo pasado.

Resulta entonces, que en aquellos países, donde se respetara el orden constitucional, los movimientos sociales, incluyendo los sindicatos como una expresión organizada de la clase obrera, han tenido más espacio para desarrollarse, plantear sus reivindicaciones y obtener resultados palpables, que en aquellos países, donde líderes carismáticos únicos de partidos únicos de vanguardia usurparan el lugar correspondiente a los movimientos sociales, convirtiendo éstos en meros instrumentos de transmisión de las ordenanzas del poder.  

Esto era ya la esencia de la crítica de Rosa Luxemburgo: no una y otra expresión burocrática del poder, uno u otro exceso, sino la base filosófica misma de Lenin para justificar su ejercicio de poder, sus formas y contenidos. Según Lenin las masas son dundas y brutas e incapaces a organizarse, y necesitan por tanto la inspiración, orientación y organización proporcionadas por sabios hijos de la burguesía, quienes por un acto voluntarista, comparable solamente con el Renacer en Cristo de los ultra-conservadores, se ponen a la cabeza. Lenin así pone Marx de cabeza según lo cual la capacidad de auto-organizarse de los movimientos sociales precisamente nace de su propia experiencia, de las condiciones compartidas en la vida diaria, sirviendo la teoría solo como un instrumento de análisis para incidir mejor pero no como una religión escatológica de nuevo tipo.

Ahora bien, se podría dejar la controversia entre Luxemburgo y Lenin como un asunto del pasado así como el análisis de las consecuencias como asunto para los historiadores, sino fuera que la tragedia nicaragüense tuviese este mismo trasfondo. Veamos.

En 1948 Costa Rica tenía un per-cápita de Producto Interno a la mitad de Nicaragua, entre otros por tener un nivel de tecnificación e infraestructura inferior que Nicaragua. Se cuenta que en tiempos de cosechas venían miles de labradores Costarricenses para acá. Al darse un rompimiento del orden constitucional en forma de fraude electoral, se levanta una revolución liderado por José Figueres Ferrer de fondo para restituir éste, dándose al fin una nueva constitución con rasgos tanto nacionalistas como socialdemocráticos, lo que en aquellos tiempos incluía la nacionalización de áreas claves como la energía eléctrica y la banca. No obstante que el ejercito había sido aliado en la insurrección, se disuelve a éste, dedicando sus recursos e instalaciones a un proyecto nacional de educación masiva.  Desde aquel momento se ha respetado la Constitución de Costa Rica.

En 1979 –Nicaragua tiene aún un per-cápita del PIB encima de Costa Rica por un nivel más alto ahora de industrialización- triunfa un 19 de Julio la Revolución Sandinista, un levantamiento de todo un país contra una dictadura familiar de 45 años, con constantes modificaciones de la constitución, elecciones manoseadas e instituciones podridas. Me atrevo a adivinar diciendo que las grandes mayorías, en cantidad y sectores, esperaban, en base de los principios declarados anteriormente, una revolución a la tica. Sin embargo el liderazgo sandinista creyéndose dios como expresa Tomas Borge establece en el Documento de las 72 horas el camino de Lenin como curso a seguir, hasta que –como de nuevo dice Borge- el pueblo los sacó en las elecciones del 1990, habiéndose caído el per-cápita del PIB a menos que un cuarto de lo de Costa Rica.

Sin embargo no solamente la economía quedó en ruinas, sino la transformación de las organizaciones de masa en mero cuerdas de transmisión destruyó a las mismas, sobreviviendo el colapso de fondo solamente tres sindicatos, ANDEN, FETSALUD y el SCAAS, el último precisamente por oponerse desde mucho antes del colapso. Ahora bien, los 16 años siguientes por tanto han sido años de una difícil reconstrucción aún incompleta, incluyendo elementos importantes de legalidad como la Ley de Participación ciudadana, el nuevo Código de Trabajo, la Ley de Servicio civil, el Plan nacional de Educación consensuado y las leyes correspondientes.

Aún así los movimientos sociales no han logrado tener el peso como lo tienen en Costa Rica, donde después de protestas masivas la banca, la energía y las telecomunicaciones siguen nacionalizadas, abriéndose solamente espacios complementarios para el sector privado. Igualmente solamente en Costa Rica éstos movimientos han tenido la capacidad de lograr una protección efectiva del medio ambiente, o de obligar al ejecutivo a un referendo sobre el CAFTA con resultantes clausulas de excepción para Costa Rica. No así en Nicaragua.

Lastimosamente hoy en el 2009 – con un PIB per-cápita a un octavo de Costa Rica, con más de medio millón de Nicaragüenses como emigrantes de desarrollo en Costa Rica, pues allá sus hijos reciben una mejor educación subsidiada directamente por el estado tico y hasta en los mismos labores agrícolas se les paga el triple de Nicaragua- reaparecen los fantasmas demoníacos del pasado, prometiendo por un lado leche y miel bajo un familiar liderazgo religioso-carismático único, y por el otro pisoteando en nombre de un supuesto partido único todos los avances legales democráticos, que se obtuve en 16 años de reconstrucción, incluyendo el fraude electoral, la sustitución de la participación ciudadana por ley por los CPC partidarios bajo mando presidencial, la demolición de la Ley de Participación educativa por simple decreto ministerial, la partidarización contra ley expresa del sector público y la prostitución de los únicos sindicatos sandinistas sobrevivientes más la persecución de organización civil, que se oponga.

Dígame Fernando: ¿quien tiene la razón, los manuales o la historia?

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BLOG: La Subversión ética de la Realidad

Andrés Pérez Baltodano y yo -Cornelio Hopmann- hemos iniciado un BLOG http://la-subversion-etica.blogspot.com/ con el fin de llevar acabo un dialogo público entre nos dos sobre una temática, que nos interesa a ambos: un marco teórico, reflexivo y práctico para comprender mejor las Realidades de Nicaragua.
Tomado del próximo libro de Andrés (a la vez descripción del BLOG)
Cualquier esfuerzo de reconstrucción de la realidad se nutre,de la misma realidad que se quiere transformar porque pensar lo nuevo implica adoptar una posición ética crítica frente a la moralidad social que legitima y normaliza lo existente. Este esfuerzo es contra-intuitivo, si por intuitivo se entiende la tendencia a funcionar dentro de las normas establecidas. También es revolucionario, si por revolucionario se entiende un esfuerzo por subvertir y reconstruir la estructura de valores y significados que legitiman a organización y reproducción del poder social.
Los dos somos desplazados -Andrés de Nicaragua a Canadá, Cornelio de Alemania a Nicaragua-, sin embargo tenemos la expectativa (o esperanza) que precisamente esta condición nos podría ayudar para desenredar los hilos.
Tomado del BLOG:
Para nos dos, Andrés y Cornelio, ha habido hace ya bastante tiempo una ruptura objetiva de nuestra dimensión subjetiva, al trasladarse el primero de Nicaragua a Canadá, el segundo de Alemania a Nicaragua, en el sentido que salimos los dos como personas ya bastante adultas de las realidades, que nos había visto nacer y crecer. De ahí en adelante nuestros contextos nuevos de vida ya no pudieron proporcionarnos ni normas ni estructuras de valores obvias por una tradición legitimante implícita, de -para Andrés- la ruptura por la Revolución Sandinista ni hablar.
A ambos nos interesa entender qué está pasando en nuestros alrededores y no solo con fines contemplativos sino para incidir, o sea la reconstrucción de la realidad se volvió necesidad. Aunque de puntos de partida muy diferentes -uno como parte de su trabajo profesional propiamente, el otro como trasfondo necesario del suyo- y matices diferentes -uno con un enfoque mas filosófico-sociológico, el otro con un enfoque mas tecnológico-económico- resultó que ambos a veces implícito a veces explicito hicimos uso del mismo bagaje de textos clásicos del pensamiento occidental, desde los Griegos pasando por la Ilustración para llegar a los grandes teóricos europeos de la sociedad de los siglos XIX y XX.
Como no se lea mecánicamente sino se capta y entiende lo leído con el trasfondo de la formación subjetiva recibida anteriormente en familia, escuela y sociedad, resultó más que una vez, que leyendo el mismo texto, lo entendimos diferente. Además todos estos textos se escribió en y para Europa; entonces relacionarlos con la Realidad Nicaragüense no es en nada obvio tampoco. De nuevo resultaron diferentes lecturas de los mismos acontecimientos, de las sugerencias ¿qué hacer? ni hablar.
De estas diferencias resultó un flujo constante de correos entre nosotros dos. Ahora queremos aventurarnos haciendo estos intercambios públicos en la forma clásica del debate por cartas, solo que las herramientas de la Internet permiten hoy la difusión al momento sin los retrasos de los viejos tiempos causados por editores e imprentas. Tal vez precisamente el carácter non-lineal de nuestras vidas y los enfoques complementarios faciliten hasta mejor la Subversión ética de una Realidad tan compleja.

Por tanto les invitamos a no solo darle seguimiento ... sino participar activamente comentando.
Cordialmente
Cornelio

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Avance Democrático y Orden Constitucional (nuevo: enlaces a referencias)

Escribe Fernando Bárcena en el Nuevo Diario (¿Es un golpe benévolo el de Honduras?)

No hay democracia sin sujeto histórico progresivo. Obviamente, el profesor Hopmann profesa, con relación a la democracia, una ideología conservadora, puramente conceptual, y al margen del caso concreto del golpe en Honduras, se desorienta jurídicamente ante la más mínima posibilidad teórica de transformación progresiva del sistema imperante por la acción directa de la población. Todas las libertades democráticas formales, el voto popular, el voto de la mujer, la jornada laboral de ocho horas, el derecho a organización sindical, la igualdad racial, la libertad de religión, la autodeterminación de las naciones coloniales, etc., se han conseguido en las calles, violentando “las reglas establecidas y el debido proceso” impuesto hasta ese momento.

El autor se queda en lo superficial y fenomenológico, y por tanto cae en falacias.

Comenzando en los EE.UU., pero igual en Canadá y la mayoría de los Estados de la Unión Europea, en ninguno se rompió el orden constitucional para establecer los derechos que él menciona. Al contrario -vaya el famoso discurso I have a dream- los movimientos sindicales, del voto e igualdad femenina, de los derechos civiles y la participación ciudadana, recogieron mucho de su fuerza precisamente por referirse a los postulados constitucionales implícitos y explícitos, apuntando a las brechas y discrepancias entre éstos y la práctica política, incluyendo legislación de menor rango y decretos ejecutivos.

Los países de América Latina en lo general y de América Central en particular acumulan docenas de rompimientos respectivamente sustituciones bruscas de constituciones sin que se hayan establecidos los evocados derechos con nivel ni cerca a comparable. 

De hecho hay hasta muy pocos ejemplos en los cuales las transiciones de poder como resultado de revoluciones se hubiese implementado sin a la par implementar mecanismos de transición legal de un sistema al otro. Así en Gran Bretaña desde de la Glorious Revolution -y aún ésta respaldada por el Long Parliament- no hubo rompimiento del orden constitutivo -no hay constitución- hasta nuestros días, tampoco en los EE.UU. desde su fundación, no obstante hoy cuentan con derechos que según el autor puedan obtenerse solamente rompiendo el orden constitucional.

En Francia se rompió el orden constitucional no hasta el golpe de estado por el Comité de Salvación pública, con consecuencias conocidas, así como después por el golpe de estado de Napoleón, que tampoco trajo avances muy democráticos. Todas las demás transiciones después se encaminó en el marco de la institucionalidad anterior, incluyendo los resultados de las Revoluciones de 1830 y 1848 y del colapso del Imperio de Napoleon III. El intento del rompimiento constitucional por la Comune 1871 más bien termina en un baño de sangre y una derrota con consecuencias por largo tiempo para la clase obrera francesa.

Basándose en ésta experiencia la socialdemocracia de Europa Occidental opta por el camino de llegar al cambio a través de la institucionalidad existente, sin que sus alas más izquierdas o los sindicatos por ésta razón hubiesen renunciado al derecho de difundir sus convicciones, al derecho de organizarse y de manifestarse en la calle y al fin al derecho a la huelga. En este sentido el fin de las monarquías europeas, ya todas incluyendo la rusa basadas en constituciones, se implementa por medio de renuncias y traspasos de mando. Solo en Alemania y Rusia hay intentos de romper la secuencia legal, donde en Alemania fracasan los conatos de insurrección, debilitando y no fortaleciendo a la democracia y asi abriendo el camino para el fascismo de Hitler.

El Golpe de Estado de Lenín y Trotzki contra la Duma Constituante electa solo en términos de poder parece exitoso, puesto que en nombre de la vanguardia se continua con un régimen autocrático por 70 años más -y millones masacrados en nombre del progreso-, pero sin muchos de los derechos, en particular para organizarse en defensa propia, a los que alude el autor. Ni quiera en la Rusia post-comunista de hoy, de países como China, Cuba o Vietnam ni hablar, hay una plena vigencia de estos derechos civiles, tal como se lo considera normal en países que no rompieron su respectivo orden constitucional ni en siglos.

Es entonces una falacia fatal propagar la idea que solamente rompiendo los derechos ya establecidos en forma constitucional hayan avances democráticas, una observación profética en su momento de Rosa Luxemburgo al criticar el golpe de estado de Lenín. La historia misma ha decidido la controversia entre ambos. Estamos sobre el tiempo para tomar nota.

PS: yo no comparto necesariamente el contenido de las páginas enlazadas, sin embargo me pareció oportuno dar algunos puntos de partida para lectores, quienes no -como yo naturalmente- están tan familiarizados con la historia europea.

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De Ejércitos y Golpes de Estado

El más probable detonante de los recientes acontecimientos en Honduras no fue la intentada consulta popular, ni quiera la destitución del Jefe del Ejercito por el Presidente Manuel Zelaya, sino la requisa de los materiales para la consulta sacándolos de un cuartel de las FF.AA. el día viernes 26 de Junio 2009 asi como la capacidad de organización al distribuir dichos materiales a lo largo y ancho del país el día sábado siguiente sin recurrir a los militares. Vaya hasta en Nicaragua se tiene que recurrir al ejercito para la logística electoral. Si los militares hubiesen permitido que se mostrara con éxito una capacidad organizativa civil que hasta éste momento había sido área exclusiva de los militares, difícilmente e independiente del resultado de la consulta después se hubiera podido dar vuelta atrás a este cambio secular. Entonces no tenían otra alternativa que actuar como actuaron.

Al mismo tiempo, este trasfondo de una transición secular explica las reacciones fuertes contra el golpe militar por los gobiernos civiles del Cono Sur, quienes transitaron hace pocas décadas, pero también por los gobiernos civiles de Guatemala, El Salvador, Panamá, Bolivia y Ecuador, los que apenas se encuentran al inicio de la transición por la cual se reemplaza la capacidad organizativa militar por la capacidad organizativa civil.

Para no caer en estereotipos, conviene regresar el reloj de la historia por casi 230 años, a los inicios de la historia institucional moderna o sea los finales del siglo XVIII, cuando surgen los ejércitos de masas y el servicio militar obligatorio en los estados europeos. En estos tiempos antes de la industrialización los ejércitos eran a distancia las organizaciones mas grandes, las que tenían que implementar métodos de organización efectivas y eficientes más la promoción por mérito antes que por descendencia; so pena de perder batallas hasta guerras en el caso contrario.

Fueron los militares, quienes promovieron la educación primaria universal de varones en Austria y Prusia como los que promovieron la prohibición del trabajo infantil en Inglaterra, puesto que ni con analfabetas ni con inválidos prematuros se podía mantener un ejército victorioso.  La Ingeniería Civil nace como hermana menor de la Ingeniería Militar a inicio del siglo XIX. Es hasta en la segunda mitad del siglo XIX, que la cantidad de personas trabajando en relaciones por contratos y salarios -es decir en la industria, la manufactura y el transporte- en lugar de dependencia personal -artesanía, agricultura y servicios domésticos- sobrepasa a la cantidad de personas militarizadas.

Consecuentemente se apreciaba a los ejércitos como las escuelas de la nación y a la inversa se establece la frase del ejercito obrero, pues había ejercito mucho antes que obreros. Vaya la frase de aquel entonces: Prusia no es un estado, que tiene un ejército, sino un ejército, que tiene un estado. La misma palabra sueldo se deriva del pago de los soldados, donde ambos -obreros y soldados- comparten condiciones laborales homogeneizados así como pagos y promoción en base de eficiencia mostrada. Cabe mencionar que en los EE.UU. ya antes de la Guerra de Secesión había más obreros que soldados, sino menospreciar que hasta hoy día el Cuerpo de Ingenieros del Ejercito está al cargo de toda la infraestructura fluvial de los Estados Unidos.

El paradigma ejercito como modelo dominante de organización social efectiva, muere en Europa en las trincheras de la primera guerra mundial, la primera guerra industrializada, manifestándose su fin en los comités de obreros y soldados, quienes encabezan las revoluciones en Alemania y Rusia. Aún muerto, sus efectos formativos son todavía lo suficientemente fuertes para servir de trasfondo psicológico-social para llevar el fascismo al poder, provocando la catástrofe de la segunda guerra mundial.

En ausencia de una industrialización masiva los ejércitos en América Latina en lo general y en Centroamérica y el Caribe en particular mantuvieron su posición como las organizaciones más grandes de acción (y aprendizaje) colectiva hasta en la segunda mitad del siglo XX. A la vez los altos niveles de analfabetismo y en particular los bajísimos niveles de educación posprimaria -la edad, en la cual se forman los conductas sociales más allá de la familia- impidieron que se establecieran paradigmas civiles, non autoritarios, de conducta. En fin la carrera militar se mantiene como oferta atractiva de ascenso social para capas bajas, oferta que hasta en los EE.UU. provoca el alistamiento disproporcional de minorías e inmigrantes.

Siendo el ejercito la organización homogénea más grande y relativamente más eficiente y efectiva, no sorprende que la misma reclama para si mismo un papel de liderazgo dominante, independiente de la matiz que pueda tomar, sea más hacia el populismo sea hacia la defensa feroz del estatus quo, como ha sucedido en casi todos los países de América Latina en uno u otro momento. En este sentido Venezuela de ahora y Honduras ahorita no son otra cosa que diferentes lados de la misma medalla.

Sin embargo salvo en Brasil en ningún país de América Latina los militares han impulsado el desarrollo educativo, tecnológico hasta científico de su entorno, como lo hicieron sus similares en Europa y los EE.UU. sino se basaron desde de la tecnología hasta la formación de la alta oficialidad siempre en ofertas externas o importadas.

En los estados del Cono Sur así al fin la organización militar perdió su atractivo por la incapacidad mostrada de administrar sociedades industrializadas más modernas, cuyos niveles de organización civil eficiente y efectiva mientras ya sobrepasan al modelo militar, no solamente por la expansión del trabajo anónimo asalariado sino también por la desconcentración y descentralización de la administración pública civil, la que paulatinamente obtiene una ubiquidad que antes tenían solamente los militares. Luiz Inácio Lula da Silva, representante del movimiento obrero brasileño, Verónica Michelle Bachelet Jeria, hija de una familia militar de larga trayectoria, y Cristina Elisabet Fernández de Kirchner, heredera del Peronismo, son los personajes emblemáticos de ésta transición.

En forma similar Honduras se ha venido transformando, no solamente -bajo la influencia fuerte de la cooperación externa- en el fortalecimiento de las municipalidades y la expansión de la educación, sino igualmente por la expansión masiva del trabajo asalariado anónimo en las fabricas de las zonas francas, las que, no obstante sus condiciones de trabajo deplorables, establecen un nuevo patrón más dominante de eficiencia y efectividad comparado tanto con el sistema de obediencia militar como con las relaciones de media servidumbre en el sector agrícola, bananeras incluidas. Al respecto, el grado de industrialización de la Honduras contemporánea es sustancialmente más alta que él de Nicaragua.

En este sentido la presidencia de José Manuel Zelaya Rosales respondió más a las necesidades de modernización de paradigmas obsoletas de organización social civil que a un intento de revolución social empujado por la miseria. La transición iniciada de una sociedad netamente agraria hacia una sociedad, cuya dinámica o empuje la definen la manufactura y los servicios, redefine a la vez el balance entre los mismos grupos económicos dominantes. Rápidamente los grupos de apoyo al golpe militar ahora se van a dar cuenta que no se puede tener dos cosas al mismo tiempo, estructuras políticas al estilo del siglo XIX y un desarrollo económico de acuerdo a los requerimientos del capitalismo globalizado del siglo XXI.

No sorprende pues que entre los primeros grupos en Honduras de buscar distancia están la Asociación de Banqueros y la Asociación de Zonas Francas. Ninguna sorpresa tampoco, que el Departamento de Estado de los EE.UU. se niega a recibir los golpistas. Ni tampoco causa sorpresa que OEA y ONU condenan unánimemente el golpe, puesto que los actores económicos globales necesitan antes de todo previsibilidad del entorno para colocar sus inversiones.  En tiempos de incertidumbre por una crisis más de las cíclicas del capitalismo, golpes de estado significan solamente elementos adicionales innecesarios de distracción. 

Cornelio Hopmann

Managua, Nicaragua, 6 de Julio 2009

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